El pasado 27 de enero, el Banco Central Europeo publicó una nota de prensa, que a pesar de su brevedad y concisión, tiene una importancia trascendental para el mundo de la tokenización: “ECB paves way for acceptance of DLT-based assets as eligible Eurosystem collateral«.
La mejor traducción de que soy capaz sería algo así como: “El Banco Central Europeo allana el camino para la aceptación de activos basados en DLT (Distributed Ledger Technology, como una blockchain) como colateral elegible del Eurosistema”
Dado que esta es una newsletter de divulgación, antes de entrar en qué significa esto para el mundo de la tokenización, vamos a revisar qué significa la parte de “colateral elegible por el Eurosistema”.
Como mencionamos en el post sobre quién crea el dinero los bancos comerciales tienen acceso a las líneas de financiación del banco central, en lo que se suele conocer como prestamista de última instancia, el último salvavidas financiero antes de darse un castañazo, como en operaciones regulares de obtención de liquidez. Si un banco necesita liquidez puede obtenerla de los depósitos de sus clientes, del mercado interbancario, o bien recurrir al banco central.
Pero el banco central no facilita liquidez sin más, sino que lo hace en ciertas condiciones, y sobre todo: a cambio de garantías. Esas garantías son lo que se denomina colateral, y el banco central tiene sus propias políticas sobre qué activos está dispuesto a aceptar como garantía, es decir son elegibles para ello, y también en qué condiciones.
Imagina que un banco comercial necesita liquidez, para atender retiradas de depósitos de sus clientes, proveer financiación o atender cualquier otro tipo de compromiso. En ese caso lo que le toca es convertir activos en dinero con el que poder atenderlo. Por ejemplo, puede vender bonos del tesoro en el mercado y conseguir esa liquidez. Pero imagina que todo el mundo está demandando dinero a la misma vez, porque esas cosas suceden. A veces es debido a un pánico bancario, en el que todos los clientes de una entidad acuden a la vez a retirar su dinero por miedo a perderlo, pero es mucho más frecuente que sea porque los mercados financieros se mueven muchas veces de forma coordinada siguiendo las mismas señales. Igual que el 1 de agosto se atascan las carreteras que van a la playa, pero con la liquidez.
Si todo el mundo está queriendo vender un activo a la vez, no habrá dinero para comprarlos todos. Si quien quiere venderlos tiene una verdadera necesidad, como por ejemplo atender un contrato cuyo incumplimiento le generará costosas indemnizaciones, o necesita atender la retirada de depósitos de sus clientes y en caso de no hacerlo desatará un pánico bancario que puede acabar con la reputación de su entidad, lo que le tocará hacer es bajar su precio.
Esto a veces funciona, pero otras veces no lo hace. Por mucho que bajes el precio de aquello que quieres vender, si no hay nadie comprando, seguirás teniendo tu activo y ninguna liquidez. Y además, aunque los bancos mueven mucho volumen de dinero, normalmente lo hacen con unos márgenes muy estrechos, de forma que no pueden sacrificar mucho en el precio al vender ese activo, o el quebranto contable sería muy relevante.
De forma que, si eres un banco comercial con acceso al banco central, tienes una salida que funciona como cortafuegos para problemas de liquidez: utilizas activos elegibles y el banco central te dará financiación, siempre que cumplas unas condiciones, entre las que está aplicarte un haircut.
El haircut es el porcentaje del valor del activo que se reserva el prestamista para cubrir el riesgo que ha estimado en el colateral. Imagina que un banco comercial acude al banco central y deja como colateral bonos de tesoro valorados en cien millones de euros. El banco central no te dará liquidez por cien millones de euros, sino que habrá valorado el riesgo de ese activo, y fijará un haircut, supongamos para nuestro ejemplo que del 8%, y le dará 92 millones de euros de liquidez con la que atender sus compromisos y hacer que la rueda siga girando.
Como puedes ver el banco central resuelve problemas de liquidez, pero no resuelve problemas de solvencia. Si el banco comercial no tiene activos elegibles, de suficiente calidad, no obtendrá liquidez y tendrá que ser rescatado. Pero la mayor parte de los problemas hoy día son de liquidez, de intentar transformar activos en efectivo con el que poder atender compromisos y no poder hacerlo a un precio razonable, o no poder hacerlo en absoluto.
El problema subyacente es que estamos haciendo girar el dinero tan rápido que llega a parecernos que está presente en varios sitios al mismo tiempo, pero en cuanto la velocidad disminuye se hace evidente que estamos jugando al juego de la silla, y no hay sillas para todos.
Una vez que tenemos claro lo que significa eso de ser un activo elegible como colateral por el BCE, veamos el impacto que supone para el mundo de la tokenización que estos activos pasen a tener esa calificación (a estos efectos divulgativos, un activo tokenizado y un activo representado en una DLT es lo mismo).
En primer lugar y de forma más evidente, los bancos europeos podrán tener en su balance este tipo de activos y saber que pueden transformarlos en liquidez en el BCE en cualquier momento. Esto permite que haya compradores de activos tokenizados que antes no se lo planteaban, porque era dedicar dinero a activos que tenían una funcionalidad menor. Esto supondrá que haya más demanda de activos tokenizados, porque a igualdad de condiciones, un activo tokenizado es más práctico que uno no tokenizado.
Aquí resalto que he sido extremadamente cuidadoso en este último comentario. Pues no he indicado que los activos sean de mejor calidad. Solo que son más prácticos al estar tokenizados. La tokenización no cambia la naturaleza jurídica del activo, ni tampoco sus características. Lo único que estás haciendo es cambiar la forma de representar su propiedad. En lugar de tener acciones físicas de una empresa (sí, siguen existiendo en nuestro marco jurídico y son perfectamente válidas), o tenerlas en una anotación en cuenta de tu banco, puedes tener representada esa propiedad en un conjunto de tokens.
Pero a partir del momento en que has decidido que este sea el modo de representación, pasas a tener las ventajas que este soporte tiene a la hora de transmitirlos: liquidación atómica (es decir, traspaso del vendedor al comprador de forma instantánea), no necesitas intermediarios que verifiquen la transacción y hagan las anotaciones en cuenta, puedes transmitir un token 24×7 y no solo cuando el mercado está operando, etc…
Porque aunque desde la entrada en vigor del DLT Pilot Regime de la Union Europea se consagrase que un token es una forma válida de representar la propiedad, y que la transmisión de un token supone el mismo efecto jurídico que la transmisión del instrumento financiero o los derechos que representa, han pasado casi tres años hasta que una institución como el BCE lo ha asumido.
Aunque este es un tema apasionante, sobre el que sin duda volveremos en algún momento, hemos llegado a nuestro autoimpuesto límite de consumo de vuestra atención dominical.
A pesar de la fama de escasa innovación que tenemos en Europa, en lo que se refiere a tokenización podemos considerarnos pioneros. La UE ha creado el primer marco jurídico que ha permitido que las instituciones y las Fintech operen bajo unas reglas suficientemente claras para invertir en el desarrollo de esta revolución del mundo financiero.
Javier Recuenco formulaba irónicamente en su Teorema de Povedilla que “una vez que una tecnología está disponible, el capitalizarla viene rodado usando un poco de imaginación”. Pero sabemos que en la práctica no es así. La adopción de cualquier innovación, por mucho valor que aporte, requiere de que la sociedad la acepte y la adopte. Y para ello es tremendamente relevante que la industria encuentre un marco seguro donde hacer negocios, que no se encuentren con una desagradable visita de las autoridades pidiéndoles cuentas por estar comerciando con aquello tan moderno.
Con apenas unos días de diferencia hemos conocido que el Bank of England está abierto a aceptar también activos tokenizados como colateral. Y es de suponer que muy pronto también lo hará la Reserva Federal de USA, que sigue siendo de lejos el mayor mercado de capitales del mundo, que está acelerando en la construcción de su propio marco normativo para que, en palabras de Paul Atkins, el presidente de la SEC (la “CNMV” de USA): “que los innovadores y los inversores puedan desarrollar sus productos en USA sin que sientan que tienen que hacerlo en otros países”
¿Seguiremos en Europa liderando la adopción de la tokenización, aprovechando para recortar terreno a otros mercados de capitales, o dejaremos que USA aproveche nuestro camino de experimentación para modernizar sus sistemas financieros? La noticia del BCE que abre este post es el tipo de mensajes que necesitamos para seguir apostando por la primera opción.
Si esto te ha parecido interesante, tenemos la intención de publicar más: Suscríbete para no perderte nada.
¿Me ayudas a compartir este post?
Para compartirlo o comentarlo con el equipo solo tienes que clickar en este botonazo:

